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Experiencia seleccionada · Bakú

Sheki desde Bakú

Bakú, AzerbaiyánConfirmación Instantánea

BakúUbicaciónHotel pickupRecogidaE-ticketConfirmaciónDay TripTipoEnglishGuía

Qué haces

Ventanas de varios miles de piezas cortadas a mano que se sostienen solo por geometría, y una iglesia de aldea cuya datación los arqueólogos aún discuten.

Puntos destacados

  1. 01

    Un oficio en el que la ebanistería lo es todo

  2. 02

    Un taller donde el trabajo se hace a ojo y a mano

  3. 03

    Interiores pintados sin interrupción a lo largo de generaciones

  4. 04

    Una iglesia más antigua que las certezas sobre ella

  5. 05

    Paisaje de estribaciones del Cáucaso en el camino de ida y vuelta

Paradas · 3

BakúEn la ruta
ShekiEn la ruta
KishEn la ruta

Resumen

Una jornada completa desde Bakú hacia el noroeste, a las estribaciones, hasta Sheki: el palacio de los kanes, un taller donde se hacen las vidrieras reticuladas por las que el pueblo es conocido, el barrio de los caravasares y la iglesia de la aldea de Kish.

Qué esperar

  • Desayuno en tu hotel y salida temprana.
  • El trayecto por las estribaciones del Gran Cáucaso.
  • El Palacio de los Kanes de Sheki.
  • Una demostración en un taller de shebeke.
  • Las calles del caravasar alto y bajo, con tiempo en las tiendas de artesanía.
  • La comida en Sheki a primera hora de la tarde.
  • La aldea de Kish y su vieja iglesia.
  • Vuelta a Bakú por la noche.

Ventanas montadas sin clavos ni cola

El palacio es célebre por sus shebeke: celosías de vidrio de color sujetas en armazones de madera que llenan de luz paredes enteras.

Lo notable es la ebanistería. Una sola ventana puede contener varios miles de piezas independientes de madera y vidrio cortadas a mano, y ninguna va clavada, atornillada ni encolada. La madera se corta de modo que cada pieza encaje contra sus vecinas, y el panel entero se sostiene solo por geometría. El motivo es tan práctico como bello: la madera se mueve con el calor y la humedad, y un panel de esa complejidad fijado con rigidez se agrietaría solo en pocas temporadas. Uno que únicamente encaja puede ceder.

En el taller verás a alguien cortar y ajustar las piezas a mano, sin instrumentos de medida, y se hace evidente por qué una ventana grande lleva meses.

Un palacio más pequeño de lo que sugiere el nombre

El palacio se terminó en el siglo XVIII como residencia de verano, y es pequeño —dos plantas, un puñado de estancias—, lo que sorprende a quien espera algo a la escala del nombre.

El exterior está cubierto de decoración pintada y de azulejo, y las paredes interiores están pintadas de suelo a techo con escenas de caza, batallas, flores y geometría, superpuestas por manos distintas a lo largo de generaciones. Delante hay dos plátanos enormes, plantados hacia la época de su construcción y hoy bastante más altos que el edificio.

La iglesia de Kish y la discusión sobre ella

Kish, una aldea sobre el pueblo, conserva una pequeña iglesia de piedra que está entre las estructuras cristianas más antiguas del Cáucaso.

Se la asocia con la llegada del cristianismo a la Albania caucásica, el reino que ocupó esta región mucho antes que el país actual, y la excavación bajo el suelo ha sacado enterramientos bastante anteriores al propio edificio. Qué antigüedad tiene exactamente la iglesia, y qué fase corresponde a qué siglo, no está resuelto: el sitio se restauró con participación noruega a principios de los años dos mil, y la datación sigue siendo una discusión arqueológica viva y no una placa que leer y dar por zanjada.

Cuestiones prácticas

Son trece o catorce horas con unas seis de carretera, así que es una jornada larga y empieza temprano.

El palacio admite visitantes en grupos con horario y la fotografía dentro está restringida: pregunta antes de levantar la cámara. Las calles del caravasar son de adoquín y empinadas en algunos tramos. La comida es una parada programada en Sheki, y las bebidas van aparte. Llévate una capa de abrigo: el pueblo está bastante más alto que Bakú y por eso es más fresco.

Elige tu opción

Ábrela para elegir fecha y calcular el precio.

Qué incluye

Qué cubre el precio y qué conviene presupuestar aparte.

IncluidoIncluido en el precio
  • ✓La recogida y la vuelta al hotel en Bakú
  • ✓Una comida matinal en tu alojamiento antes de salir
  • ✓Un coche o furgoneta privados con conductor-guía durante la jornada
  • ✓Una pausa para comer prevista en Sheki
No IncluidoPresupuestar aparte
  • —Las entradas al palacio, al taller y a la iglesia
  • —Las bebidas de las comidas
  • —Las compras de artesanía en las tiendas del caravasar
  • —Las propinas al conductor y al guía

Conviene saber

El detalle práctico y las respuestas que la gente pide de verdad.

Práctico

  • RecogidaHotel pickup
  • TipoDay Trip
  • GuíaEnglish
  • BonoE-ticket
  • CancelaciónSegún la opción

Dónde es el encuentro

  • Hotel pickup—
  • Hotel pickup—

Preguntas frecuentes

¿Qué es el shebeke?

Celosías de vidrio de color en armazones de madera. Una sola ventana puede reunir varios miles de piezas cortadas por separado.

¿Cómo se sujetan las piezas?

Solo por su forma. Cada pieza encaja contra sus vecinas, sin clavos, tornillos ni cola en ninguna parte del panel.

¿El vidrio es de color o está pintado?

De color en toda su masa, y tradicionalmente importado en vez de fabricado en la zona, lo que contribuía a que encargar estas ventanas saliera carísimo.

¿Todavía hay artesanos que las hacen?

Sí, en talleres familiares del pueblo, y el oficio se transmite dentro de esas familias y no por formación reglada.

¿Cómo de grande es el palacio?

Pequeño: dos plantas y un puñado de estancias. Se construyó como residencia de verano, y a quien espera algo más grandioso suele sorprenderle.

¿Quién construyó el palacio?

Los kanes que gobernaron Sheki como Estado semiindependiente antes de que la región pasara a control ruso en el siglo XIX.

¿Qué antigüedad tiene la iglesia de Kish?

Realmente discutida. Está entre las estructuras cristianas más antiguas del Cáucaso, y los enterramientos bajo el suelo son aún anteriores al edificio.

¿La iglesia sigue en uso?

Hoy funciona como museo. La aldea que la rodea ya merece por sí sola el paseo corto.

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