Experiencia seleccionada · Roma
Roma, Italia
Un paquete y no un tour guiado: qué cubren las seis noches, los traslados y los trenes, por qué siete días son cinco y qué debes reservar tú antes de salir.
Board a sightseeing bus at your own leisure and visit Rome’s numerous attractions such as the Colosseum, Trevi Fountain, Spanish Steps, Pantheon, Piazza Venezia and numerous other highlights in its historic city centre.
Colosseum, hop-on and off at the attractions that interest you most and discover some of the city's most enchanting neighborhoods.
Fountain of Neptune.
Steeped in history with rich offerings of historical monuments, Roman architecture and works of art, Rome also has lots to offer in terms of food and fashion.
Florence's rich heritage is attested to its accreditation as an UNESCO World Heritage Site
Ponte Vecchio, most striking and oldest bridge in Florence.
Seis noches en hoteles de cuatro estrellas céntricos, con desayuno cada mañana
Traslados privados a la llegada y a la salida del aeropuerto
Billetes o pases de tren para los desplazamientos del itinerario
Un pase de autobús turístico para usar en Roma
Esto es un paquete de viaje y no un tour guiado, y la distinción importa más que ninguna otra cosa escrita sobre él. Lo que compras son seis noches de alojamiento céntrico con desayuno, traslados privados de aeropuerto a la llegada y a la salida, billetes de tren para moverte entre ciudades y un pase de autobús turístico en Roma. Lo que no compras es un guía, un itinerario que alguien te vaya explicando ni la entrada a un solo museo.
El primer día se lo llevan el vuelo, el traslado y encontrar el hotel. El último se lo llevan la salida del hotel y la vuelta al aeropuerto. Diga lo que diga la aritmética del folleto, organízate con cinco días útiles y no pasarás el viaje con sensación de ir a remolque.
No hay acompañante, ni reunión diaria, ni grupo. Te levantas, decides qué hacer y lo encuentras tú. Para el viajero independiente esto es justo lo que quiere y cuesta bastante menos esfuerzo que ir en rebaño. Para quien espere que lo lleven, es la compra equivocada, y el momento de aclararlo es ahora y no la segunda mañana en una ciudad desconocida.
Los grandes sitios de Italia funcionan con entrada horaria, y los buenos se agotan con semanas de antelación: el Vaticano, los Uffizi, la Accademia de Florencia, la pintura mural de Leonardo en Milán. Un paquete sin guía no incluye ninguno ni te reserva ninguno. Siéntate con las fechas en cuanto te confirmen la reserva y aparta todas las franjas que te importen. Llegar a Florencia esperando ver el David mañana no funciona en ningún mes del año.
Los trenes son la buena noticia. Los servicios de alta velocidad conectan las ciudades principales en una o dos horas, y por eso este itinerario usa el tren y no el autocar. Hay dos cosas que pillan a la gente. Los billetes de alta velocidad van ligados a una salida y a un asiento concretos, así que perder el tren significa pasar por la taquilla y no coger el siguiente. Y cualquier billete de papel de un servicio regional hay que sellarlo en las máquinas del andén antes de subir, o te expones a una multa que no habrá explicación que te quite.
Las habitaciones se venden en régimen de doble o triple compartida. Una triple en un hotel urbano italiano suele ser una doble estándar con una cama plegable añadida, en una habitación que no se diseñó para tres. Si sois tres adultos, pregunta qué es exactamente la tercera cama antes de aceptar la habitación.
Las ciudades italianas aplican un cargo por visitante y noche que cobra el hotel al entrar o al salir. Lo fija cada municipio, nunca forma parte de ningún paquete y hay que abonarlo allí. Lleva algo de efectivo, porque los hoteles pequeños a veces no pueden pasar tarjeta solo por ese concepto.
El desayuno está incluido a diario; las demás comidas son cosa tuya. Los traslados de aeropuerto son privados, pero el equipaje en los andenes lo llevas tú, lo que en las estaciones italianas antiguas significa escaleras. Ojo: esta reserva no tiene cancelación gratuita, lo que en un acuerdo de siete días es un compromiso serio; confirma tus vuelos antes de confirmar esto.
Ábrela para elegir fecha y calcular el precio.
Qué cubre el precio y qué conviene presupuestar aparte.
El detalle práctico y las respuestas que la gente pide de verdad.
No. No hay acompañante, ni grupo, ni programa diario. Tienes alojamiento, traslados, billetes de tren y un pase de autobús en Roma, y organizas tú tus días alrededor de eso.
Ninguna. Los grandes sitios de Italia funcionan con entrada horaria y se agotan con semanas de antelación, así que reserva tú el Vaticano, los Uffizi, la Accademia y todo lo que te importe en cuanto tengas fechas confirmadas.
De unos cinco días útiles. El primero se va en volar y llegar al hotel, el último en salir y volver al aeropuerto, diga lo que diga el enunciado de siete días.
Los billetes de alta velocidad van ligados a una salida y un asiento concretos, así que perder el tren significa taquilla y no el siguiente servicio. Los billetes de papel de trenes regionales hay que sellarlos en el andén antes de subir o te arriesgas a una multa.
Normalmente una doble estándar con una cama plegable añadida. Los hoteles urbanos italianos rara vez tienen triples de fábrica, así que pregunta qué es la tercera cama antes de aceptar la habitación si viajáis tres adultos.
Sí, una tasa de estancia por persona y noche que fija el municipio y cobra el hotel. Nunca forma parte del paquete. Lleva efectivo, porque los hoteles pequeños a veces no pueden cobrarla con tarjeta.
La cancelación gratuita no se aplica a esta reserva, lo que en un acuerdo de siete días supone un compromiso considerable. Ten los vuelos cerrados antes de confirmar.