Experiencia seleccionada · Hanói
Hanói, Vietnam
Un complejo de pagodas más joven que muchos teléfonos, y unas cuevas habitadas desde hace treinta mil años.
A great way to experience the beauty and beautifulness of nature.
Visit Bai Dinh pagoda.
Explore Vietnam's picturesque Bai Dinh, Trang An, Mua Cave with a convenient pick up from your hotel in Hanoi Old Quarter
Take a boat trip along Trang An tourist site.
Tres sitios en un día que no tienen casi nada en común
Un templo rupestre mil años más antiguo que el complejo que tiene debajo
Cuevas habitadas desde antes de que acabara la última glaciación
Un recorrido en barca que atraviesa la roca en vez de rodearla
Una subida opcional que se paga sola al llegar arriba
Una jornada de doce horas al sur de Hanói con tres sitios muy distintos de Ninh Binh: un complejo de pagodas moderno y enorme, un recorrido en barca de remo por cuevas calizas inundadas y una escalera hasta lo alto de un cerro para verlo todo.
Conviene saber antes de llegar que el inmenso Bai Dinh que recorres se construyó entre 2003 y 2010. Es el mayor conjunto de pagodas del país y parece antiguo, pero la escala, los salones y las figuras de bronce enormes son de este siglo.
El Bai Dinh viejo sigue ahí, ladera arriba: un pequeño templo rupestre de alrededor de mil años, al que se llega por otro camino y silencioso como el complejo nuevo no lo es nunca. Los corredores de abajo están flanqueados por centenares de figuras de piedra de arhats, cada una tallada distinta, a lo largo de más de un kilómetro: una empresa moderna a una escala que ya pocos países acometen.
Trang An es uno de los pocos lugares de Asia inscritos por la UNESCO tanto por su paisaje como por su historia humana, y esta segunda mitad es la sorprendente.
Las excavaciones en estas cuevas han encontrado rastros de gente viviendo aquí de forma más o menos continua durante unos treinta mil años: a lo largo de la última glaciación, de la subida del mar tierra adentro que anegó los valles y de su retirada posterior. La misma caliza que compone el paisaje dio un refugio que sobrevivió a una edad de hielo. Te reman por el centro de uno de los sitios habitados durante más tiempo de toda la región.
Los sampanes los reman casi por completo mujeres del lugar, muchas con un turno rotatorio que reparte los viajes de forma justa entre las aldeas de alrededor en vez de dejar que se los lleve la más fuerte o la más insistente.
Es trabajo duro, dos horas o más con los brazos y a menudo con los pies, y ese turno explica que tu remera pueda llevar casi todo el día esperando tu barca. La propina no es obligatoria ni entra en tu reserva, pero es costumbre y aquí pesa más que en un restaurante.
La barca es larga, se va sentado y hay poca sombra, así que un gorro y la crema solar te sirven más que cualquier otra cosa. La cueva de Mua son unos quinientos escalones irregulares y es del todo opcional: la vista es el premio, pero nadie te mirará mal si te quedas abajo. Bai Dinh y los templos piden hombros y rodillas cubiertos.
Ábrela para elegir fecha y calcular el precio.
Qué cubre el precio y qué conviene presupuestar aparte.
El detalle práctico y las respuestas que la gente pide de verdad.
El enorme complejo que recorres se construyó entre 2003 y 2010. Es el mayor de Vietnam y parece antiguo, pero los salones y los bronces son todos de este siglo.
Sí, ladera arriba: una pequeña pagoda rupestre de alrededor de mil años, por otro camino y mucho más silenciosa que el complejo nuevo de abajo.
Arhats: discípulos que alcanzaron la iluminación en la tradición budista. Ninguna de las caras se repite, y verlas todas lleva más rato del que la mayoría dedica.
Es uno de los pocos sitios de Asia reconocidos a la vez por su paisaje y por su historia humana, y esta segunda mitad es la inesperada.
Herramientas de piedra, restos de animales y conchas de comida, la clase de basura doméstica que permite fechar una ocupación con precisión.
Mujeres del lugar, casi en su totalidad, muchas con un turno rotatorio que reparte los viajes de forma justa entre las aldeas en vez de dejárselos a quien más empuje.
No es obligatoria ni entra en tu reserva, pero es costumbre. Dos horas remando con brazos y pies, tras quizá esperar casi todo el día tu turno, merecen un reconocimiento.
No. Son unos quinientos escalones irregulares y es del todo opcional: mucha gente espera abajo mientras el resto sube a por la vista.