Experiencia seleccionada · Berlin
Berlin, Alemania
Una ciudad nueve veces París porque se armó con sesenta y siete pueblos y ciudades, una columna trasladada un kilómetro y una torre que se dejó rota a propósito.
Take a free one hour walking tour through the government district included in you bus ticket
See Berlin's breath-taking landmarks along Berlin's main river in a way that suits you best
Take a break enjoy a one-hour boat tour in the main river or Berlin
Relax and enjoy the breeze as you take the one-hour river cruise along the Spree river
Experience the city and its multifaceted architecture from a different angle with you friends and family
Dieciocho paradas que enhebran los barrios de una ciudad muy grande
Salidas cada diez o quince minutos, así que la espera es corta
Veinte idiomas de comentario y un canal escrito para niños
Autobuses de dos pisos convertibles, con asientos cubiertos abajo
Un billete con paradas libres para Berlín, válido veinticuatro o cuarenta y ocho horas desde el primer uso, con dieciocho paradas por el centro y un barco turístico incluido en algunas modalidades. El comentario está en veinte idiomas y hay un canal infantil aparte.
Los autobuses pasan cada diez o quince minutos, así que el billete funciona menos como una visita guiada y más como una red de transporte propia que además se explica sola. Puedes hacer el circuito entero para orientarte —unas dos horas sin bajarte— o usarlo para saltar entre barrios que están más lejos entre sí de lo que parece en el plano.
Berlín es enorme. En 1920 el estado absorbió ocho ciudades vecinas, cincuenta y nueve pueblos y veintisiete fincas en una sola ciudad administrativa, y de la noche a la mañana pasó a ser una de las mayores áreas urbanas del mundo. Todavía ocupa unas nueve veces el terreno de París, y cerca de un tercio es agua y zona verde. Las distancias de esta ruta son consecuencia directa: los monumentos no están agrupados porque la ciudad nunca fue una sola ciudad.
La figura dorada de la rotonda estaba antes en otro sitio. En 1938 se desmontó y se trasladó más de un kilómetro desde su emplazamiento original frente al parlamento, dentro de un plan para rehacer la capital sobre un eje monumental. Mientras estaba desmontada le añadieron un tambor más para hacerla más alta. El plan se abandonó; la columna se quedó donde la habían puesto.
En el extremo oeste del recorrido hay una torre dañada por las bombas, con la punta arrancada, tal como la dejaron los bombardeos de 1943. Los berlineses votaron conservar la ruina en lugar de despejarla, y al lado se levantó una iglesia octogonal nueva, cerrada con vidrio azul fabricado en Chartres. El apodo del conjunto viene a ser el diente hueco con la barra de labios y la polvera.
Charlottenburg era una ciudad aparte, y el palacio de su centro fue una casa de verano construida en 1699 para Sofía Carlota, una reina que la llenó de filósofos y discutía con Leibniz por entretenimiento. Murió a los treinta y seis años. La ciudad tomó su nombre y llegó a ser el municipio más rico de Prusia antes de que Berlín se lo tragara.
El reloj arranca con el primer uso, no con la compra. En invierno los autobuses pasan con menos frecuencia y el piso superior descubierto depende del tiempo. Cuando el barco va incluido, navega por el tramo central del río, a la altura del barrio gubernamental. La cancelación es gratuita hasta un día antes.
Ábrela para elegir fecha y calcular el precio.
Qué cubre el precio y qué conviene presupuestar aparte.
El detalle práctico y las respuestas que la gente pide de verdad.
Con el primer uso, no con la compra, y a partir de ahí corre veinticuatro o cuarenta y ocho horas seguidas según el billete.
Unas dos horas si no te bajas nunca, con dieciocho paradas y autobuses cada diez o quince minutos.
Porque la ciudad moderna se armó en 1920 con ocho ciudades, cincuenta y nueve pueblos y veintisiete fincas. Ocupa unas nueve veces la superficie de París y nunca tuvo un único centro histórico.
Un plan de 1938 para rehacer la capital sobre un eje monumental necesitaba el espacio frente al parlamento. La desmontaron, la llevaron más de un kilómetro y le añadieron un tambor para hacerla más alta.
Los berlineses votaron conservar la torre dañada tal como la dejaron los bombardeos de 1943 en vez de despejar el solar. Al lado se levantó una iglesia octogonal nueva, cerrada con vidrio azul hecho en Chartres.
Va con algunas modalidades, no con todas. Cuando está incluido, cubre el tramo central del río, junto al barrio gubernamental.
Sí: un canal aparte en alemán e inglés, además de las veinte pistas de idiomas para adultos.