Experiencia seleccionada · Da Nang
Da Nang, Vietnam
Una isla que prohibió las bolsas de plástico en 2009 y lo hizo cumplir, en aguas que guardaban un pecio que reescribió la historia comercial de Vietnam.
Discover the natural beauty of Cham Islands in this day tour by speedboat.
Check out Hai Tang Pagoda, an ancient Buddhist temple frequented by locals.
Take a dip in the cool waters of Cham Islands and catch glimpses of the rich marine life below.
Fill up on grilled seafood and local dishes after touring the islands.
Una isla que trabaja y no una franja de resorts
Arrecife lo bastante cerca para alcanzarlo en una parada corta
Un pueblo cuyos mercados sirven primero a quien vive allí
Agua lo bastante clara como para justificar la travesía
Una política cuyos resultados se pisan
Ocho horas desde Da Nang a Cu Lao Cham, el archipiélago de enfrente: la travesía en barco, snorkel sobre arrecife con equipo incluido, un pueblo de pescadores, playa y comida en la isla.
Cu Lao Cham dejó las bolsas de plástico antes que casi cualquier otro sitio del planeta. La prohibición llegó en 2009, el mismo año en que las islas fueron declaradas reserva de la biosfera por la UNESCO, y no es un lema: en el muelle se comprueba que no lleves bolsas, las tiendas usan papel y cestas, y se pide a los visitantes que dejen el plástico en tierra firme.
Funcionó porque el sitio es lo bastante pequeño como para ver las consecuencias. En una isla de unos pocos miles de habitantes y una sola ruta de barco, la basura no desaparece dentro de un sistema: se queda en la playa en la que te bañas. Dieciséis años después, la diferencia entre estas orillas y una costa comparable del continente es el argumento a favor de la medida, y se ve sin que nadie te la señale.
En los años noventa se excavó un pecio en las aguas de estas islas: un barco mercante hundido en el siglo XV con un cargamento enorme de cerámica vietnamita.
Hasta entonces se tenía a Vietnam por un actor menor en el comercio cerámico que iba de China al Sudeste Asiático y Oriente Medio. El cargamento demostró lo contrario: decenas de miles de piezas, hechas para exportar, de una calidad que se había atribuido a otros hornos. Estas islas estaban en esa ruta porque tenían agua dulce y abrigo, y los barcos llevaban siglos recalando aquí antes de que aquel no consiguiera zarpar.
La ruta está expuesta y, aproximadamente de septiembre a diciembre, el monzón del nordeste puede cerrarla del todo. Cuando la capitanía cierra el paso, no zarpa ningún operador: es una decisión marítima y no comercial.
Fuera de esa ventana el mar suele dejarse por la mañana y se pone más movido por la tarde, y por eso estas salidas madrugan. Si te mareas, la ida es la más tranquila de las dos travesías.
La comida y el agua van cubiertas, y también lo que cobra la reserva marina. Casi todo lo demás que puedas querer ese día, no.
Lleva crema respetuosa con el arrecife, gorro y una bolsa estanca, y nada de bolsas de plástico, que es la única norma que la isla hace cumplir de verdad. Los escarpines vienen bien en la parada de snorkel, donde se entra sobre roca y no sobre arena.
Ábrela para elegir fecha y calcular el precio.
Qué cubre el precio y qué conviene presupuestar aparte.
El detalle práctico y las respuestas que la gente pide de verdad.
Sí, y se comprueba en el muelle. Cu Lao Cham prohibió las bolsas en 2009, y desde entonces el comercio de la isla funciona con papel y cestas sin mayor problema.
No hay adónde llevárselo. Las islas pequeñas lo importan todo y no exportan casi nada, así que una bolsa que llega se queda: enterrada, quemada o en el mar.
Pregúntale a quien bucee en los dos sitios. Aquí el arrecife lleva años bajo un régimen de gestión, y el estado del bajío lo refleja tan claro como la arena.
Un pecio mercante del siglo XV, excavado en los años noventa, con un cargamento enorme de cerámica vietnamita hecha para exportar.
A Vietnam se lo tenía por actor menor en el comercio cerámico entre China, el Sudeste Asiático y Oriente Medio. Decenas de miles de piezas de exportación demostraron lo contrario.
Porque un barco de vela necesitaba recalar. Agua para la tripulación y una bahía donde esperar a que cambiara el viento valían más que cualquier mercancía a bordo.
Sí. Aproximadamente de septiembre a diciembre el monzón del nordeste puede cerrar la travesía, y cuando la capitanía la cierra no zarpa ningún operador.
La vuelta. El mar suele dejarse por la mañana y se levanta por la tarde, y por eso estas salidas empiezan temprano.