Experiencia seleccionada · Chengdu
Chengdu, China
Los pandas duermen toda la tarde porque el bambú apenas los alimenta, y el panda rojo de al lado inventó el mismo pulgar falso por su cuenta.
Take a trip to the Chengdu Research Base of Giant Panda Breeding and see the adorable pandas in action
Watch the cuddly pandas eat, play, and sleep, as you learn about their habits and routines
Small and bushy tailed, you'll see fluffy red pandas playing or enjoying their meals
Admire a menagerie of other animals, including peacocks and black swans
Las horas en que los animales están despiertos de verdad
Una especie que forma familia ella sola y por delante de la que se suele pasar
Un guía que explica lo que miras en vez de señalarlo
La elección entre dos centros con trabajos distintos
Media jornada que deja libre la tarde
Cinco horas privadas por la mañana en un centro de pandas gigantes cerca de Chengdú —la base de cría e investigación del norte de la ciudad o el centro de rescate de Dujiangyan—, con guía, los recintos y la zona de pandas rojos.
Los pandas duermen casi todo el día, y la razón es aritmética y no pereza. El panda gigante tiene el aparato digestivo de un carnívoro —un intestino corto y simple, sin rumen ni las bacterias especializadas de las que depende una vaca— y no come casi otra cosa que bambú.
El resultado es que extrae muy poca energía de una cantidad enorme de comida. Un adulto se ventila entre doce y treinta y ocho kilos de bambú al día y dedica de diez a dieciséis horas a comerlo, y luego conserva lo ganado no haciendo absolutamente nada. Los cuidadores dan de comer temprano, así que la actividad tiene su pico en las primeras horas tras la apertura y cae en picado hacia el mediodía.
Una visita que empieza tarde no te enseña animales perezosos. Te enseña a los mismos animales en la parte del día en que las cuentas dicen que tienen que descansar.
El panda rojo no es un pariente pequeño del panda gigante ni un mapache. Está en una familia propia, sin ningún otro miembro vivo, y su parecido con el vecino famoso es un caso de dos especies sin relación resolviendo el mismo problema.
Los dos comen bambú y los dos desarrollaron un dedo extra para agarrar —no un pulgar de verdad, sino un hueso de la muñeca alargado— de forma completamente independiente. Que dos linajes separados por decenas de millones de años llegaran al mismo pulgar falso para la misma planta es uno de los ejemplos más limpios de evolución convergente en mamíferos, y lo tienes delante, subido a un árbol.
La base de Chengdú es una instalación de cría e investigación cerca de la ciudad, y por eso es la opción habitual en media jornada. Dujiangyan es un centro de rescate y rehabilitación más alejado, con animales recuperados del medio natural y otros que no pueden ser devueltos.
Ninguno es mejor: hacen trabajos distintos, y tu reserva especifica cuál visitas.
Los programas de foto con crías se han suspendido y reactivado repetidamente a lo largo de los años y quedan siempre a criterio del centro ese día. Pídelo con antelación y tómalo como posible y no como prometido.
Lleva una cámara con alcance —los animales están más lejos de lo que sugieren las fotos— y calzado para caminos pavimentados con algo de pendiente. Las mañanas de Chengdú suelen ser húmedas y grises, lo que a los pandas les va bien y a las fotos no les hace ningún daño.
Ábrela para elegir fecha y calcular el precio.
Qué cubre el precio y qué conviene presupuestar aparte.
El detalle práctico y las respuestas que la gente pide de verdad.
Porque la actividad tiene su pico en las primeras horas tras la apertura. Los cuidadores dan de comer temprano y hacia el mediodía la mayoría de los animales ya se ha acomodado.
Por aritmética. El panda gigante tiene el aparato digestivo de un carnívoro pero no come casi otra cosa que bambú, así que obtiene muy poca energía de mucha comida.
De doce a treinta y ocho kilos de bambú al día, a lo largo de diez a dieciséis horas, y después conservan lo ganado no haciendo absolutamente nada.
Ni de lejos. Pertenece a una familia propia sin ningún otro miembro vivo: no es un oso ni un mapache.
Los dos comen bambú y los dos desarrollaron por separado un dedo extra para agarrar, un hueso de muñeca alargado en vez de un pulgar verdadero. Es evolución convergente, no parentesco.
El que indique tu reserva. La base de Chengdú hace cría e investigación cerca de la ciudad; Dujiangyan es un centro de rescate y rehabilitación más alejado.
Los programas de foto se han suspendido y reactivado repetidamente y quedan siempre a criterio del centro ese día. Pídelo con antelación y tómalo como posible y no prometido.
Algo con alcance. Los animales están más lejos de las barreras de lo que sugieren las fotos, y las mañanas grises de Chengdú les sientan mejor a ellos que al objetivo de un móvil.