Experiencia seleccionada · Kioto
Kioto, Japón
El local abre a mediodía y cierra a las diez porque está hecho para quien ya ha caminado todo el día, con una columna de agua que cae justo sobre los hombros que cargaron la mochila.
Indulge in a rejuvenating onsen experience at the Fu Fu No Yu Onsen in Kyoto.
Relieve your muscles and body of soreness with the hot springs therapeutic waters.
Be one with nature and enjoy a relaxing dip in the onsen's outdoor hot spring.
Un local con horario pensado para el final de una jornada a pie, no para su inicio
Agua cayendo justo donde duele después de un día de visitas
Dos tipos de sauna y agua fría para alternar entre ellas
Una pila al aire libre además de las salas interiores
Lo bastante cerca del ferrocarril como para no tener que planear el último tramo
Abierto hasta tarde, cuando lo demás ya ha cerrado
Entrada a un onsen de Arashiyama, a pocos minutos a pie de la estación de Hankyu, al final del circuito turístico del oeste. Fue el primer establecimiento de baño de día del barrio y está pensado para un cliente muy concreto: alguien que lleva de pie desde la mañana y solo tiene una cosa más que hacer antes de cenar.
Abre a mediodía y cierra a las diez de la noche, con última entrada media hora antes. Así no se comporta un local que espere clientela matinal. Espera que llegue usted molido, que es justo lo que le pasa a quien encadena en un día el bosque de bambú, los jardines de los templos y el paseo del río.
Entre las piscinas cubiertas y al aire libre hay algo llamado utase-yu, que conviene conocer de antemano porque tiene un aspecto extraño y es del todo deliberado. El agua cae desde lo alto sobre la espalda y los hombros en una columna pesada: el tratamiento tradicional para la rigidez de cargar una mochila y mirar hacia arriba todo el día. Uno se pone de pie o de rodillas debajo. No es suave, y es lo más útil del edificio.
Al lado hay un baño de seda, con el agua enturbiada por burbujas finísimas, una sauna seca caliente, una sauna de vapor y una pila de piedra para enfriarse entre rondas. Alternar entre las salas calientes y el agua fría es el objetivo, no una opción.
Lávese y aclárese por completo en las duchas sentadas antes de entrar en cualquier pila. No es un formalismo: la bañera es para estar en remojo y el agua se comparte. La toalla pequeña entra con usted, pero se mantiene fuera del agua, normalmente doblada sobre la cabeza. El pelo largo se recoge. Nadie lleva bañador.
Las zonas de baño están separadas por sexo, así que los grupos se dividen en la entrada y se reúnen al salir. La estancia dura lo que uno quiera dentro del horario; a casi todo el mundo le sale natural hora y media antes de que el calor pueda con él. Vaya antes de cenar y no después, y beba agua todo el rato: la combinación de una tarde caminando y una noche de agua caliente deshidrata más de lo que se espera.
Ábrela para elegir fecha y calcular el precio.
Qué cubre el precio y qué conviene presupuestar aparte.
El detalle práctico y las respuestas que la gente pide de verdad.
En el extremo oeste de la ciudad, en el barrio que cierra la ruta del bambú y los templos, y se llega a pie desde su estación de tren.
De mediodía a las diez de la noche, con la última entrada media hora antes del cierre.
Porque su clientela llega después de un día de visitas y no antes.
Una columna pesada de agua que cae desde arriba sobre la espalda y los hombros, usada contra la rigidez.
Piscinas cubiertas y al aire libre, un baño enturbiado por burbujas finísimas, una sauna seca, una de vapor y una pila fría de piedra.
Sí, por completo, en las duchas sentadas: las pilas son para estar en remojo y el agua se comparte.
No. El baño se toma sin ropa y las zonas están separadas por sexo.
Alrededor de hora y media, que es el límite natural antes de que el calor canse.