Experiencia seleccionada · Ciudad Ho Chi Minh
Ciudad Ho Chi Minh, Vietnam
Aquí el cacao es un cultivo de sombra bajo los cocoteros, en parcelas que rara vez llegan a la hectárea y fermentado por el propio cultivador: la visita al chocolate es una finca, no una cadena.
Ho Chi Minh City:- Several beautiful villages and green rice fields are on both sides of the vehicle’s windows
The Kimmy Chocolate Manufacture as a rest stop. Cocoa trees are carefully planted and taken care of by local farmers
Cai Be Floating Market:- we will move on a boat to the local village in order to witness how local people make some traditional products like pop rice cakes, rice wine, rice papers and coconut candy.
Un cultivo visto donde crece y no donde se envasa
Fermentación y secado explicados por quienes los hacen
Cata frente al terreno del que salió el grano
Canales estrechos recorridos en barca y no mirados desde un puente
Una jornada lo bastante larga para absorber la carretera sin atropellar las paradas
Explotaciones pequeñas de verdad y no una finca de exhibición
Una jornada completa al sudoeste de Ciudad Ho Chi Minh hacia la provincia de Tien Giang, donde el Mekong se abre en canales de trabajo y empiezan los huertos. Diez horas cubren la ida por carretera, el tiempo sobre el agua, la visita a un cultivador de cacao con su taller y el regreso. El chocolate es la razón por la que casi todo el mundo lo reserva, y acaba siendo la parte más interesante por motivos que nadie espera.
El cacao en esta parte del delta no es un cultivo de plantación. Crece a la sombra de árboles más altos —cocotero sobre todo, a veces frutales o anacardo— en parcelas que a menudo no llegan a la hectárea, y son los propios cultivadores quienes fermentan el grano en la finca en vez de mandarlo a procesar a ningún sitio. Tien Giang tiene unas dos mil hectáreas, casi todas en explotaciones de ese tamaño.
Ajuste, pues, sus expectativas. Lo que se visita es un patio en funcionamiento: mazorcas cortadas del tronco con un machete, abiertas para mostrar la pulpa blanca y húmeda, granos volteados en cajones de madera durante varios días mientras fermentan y después extendidos a secar. Luego vienen el tostado y la molienda a pequeña escala. Es una secuencia realmente instructiva precisamente porque no es una cadena de producción: se ven todas las etapas, y quien las ejecuta es quien plantó el árbol.
Vietnam cultivó cacao mucho tiempo sin ser conocido por ello, porque el grano salía del país de forma anónima y se mezclaba en productos ajenos. Eso cambió en 2011, cuando un fabricante de tableta de origen se instaló en Ciudad Ho Chi Minh y empezó a comprar provincia por provincia, imprimiendo la procedencia en el envoltorio. Los granos del delta tienen fama de luminosos y afrutados, con una nota de coco sobre la que la gente discute. Que exista una tableta con el nombre de esta provincia se debe a que alguien decidió que la provincia merecía nombrarse.
El agua no es un añadido. Aquí desplazarse entre lugares se hace en barca por costumbre, y los canales menores —demasiado estrechos para nada con motor a popa— son donde el delta deja de parecer paisaje y empieza a parecer infraestructura. Paradas en huertos, talleres y la comida ocupan el centro del día.
Es una jornada larga, con un tramo de carretera considerable en cada extremo y calor y humedad en el medio. A las barcas se sube desde orillas y pontones más que desde embarcaderos, y el patio de fermentación tiene un olor fuerte y avinagrado que sorprende a quien esperaba oler a chocolate. Vista algo que no le importe manchar.
Ábrela para elegir fecha y calcular el precio.
Qué cubre el precio y qué conviene presupuestar aparte.
El detalle práctico y las respuestas que la gente pide de verdad.
Diez horas en total, incluido un tramo de carretera considerable en cada sentido.
No. Es el patio de un cultivador con un taller pequeño, donde toda la secuencia ocurre en la finca.
Bajo árboles más altos, sobre todo cocoteros, en parcelas que suelen quedar por debajo de la hectárea.
Del orden de dos mil hectáreas, repartidas entre muchísimas explotaciones pequeñas.
Los propios cultivadores, en cajones de madera en su terreno, durante varios días antes del secado.
El grano salía del país sin nombre y se mezclaba; desde 2011 un fabricante empezó a comprar por provincias y a poner el origen en la etiqueta.
Se les reconoce luminosidad y fruta, con un carácter de coco en el que no todos coinciden.
Buena parte, porque los canales son la manera normal de moverse entre sitios aquí.