Experiencia seleccionada · Hamburg
Hamburg, Alemania
Un lago urbano que en realidad es una charca de molino del siglo XII, más puentes que Venecia, Ámsterdam y Londres juntas, y una aguja bombardeada dejada en pie.
Tour around the beautiful city of Hamburg on board a convenient Hop-on Hop-off bus service
Enjoy listening to the history and culture of Hamburg via live commentary guide
Take photos and videos along the route and share the fun on social media
Autobuses de dos pisos descubiertos para las vistas y las fotos
Paradas junto al puerto, el lago y las principales calles comerciales
Libertad para cortar el trayecto donde parezca que merece una hora
Un circuito completo en cerca de una hora si se hace del tirón
Un billete de autobús turístico con paradas libres para el circuito principal de Hamburgo, veintinueve paradas que incluyen el barrio de almacenes, el nuevo barrio portuario y la franja del ocio nocturno. La vuelta completa dura una hora si te quedas a bordo.
Los autobuses descubiertos de dos pisos recorren el circuito sin parar, así que puedes hacer la vuelta entera para orientarte o bajarte donde te parezca que merece una hora y coger otro más tarde. El piso de arriba es lo interesante cuando el tiempo lo permite. La entrada a las atracciones se gestiona por separado en cada puerta.
La gran masa de agua junto a la que pasa la ruta no es natural. En 1190 los ciudadanos represaron un riachuelo para mover un molino de agua, y el embalse que crearon no desapareció nunca. Ocho siglos después la ciudad creció a su alrededor, sus orillas se convirtieron en las direcciones más caras del norte de Alemania y el conjunto sigue siendo, técnicamente, una instalación industrial del siglo XII.
Unos dos mil quinientos, sobre canales, los dos ríos, las dársenas del puerto y los desagües del lago. Ninguna otra ciudad europea se acerca. La mayoría son insignificantes por separado, que es justo la razón de que la cifra sorprenda a quien da por hecho que se habría dado cuenta.
La aguja ennegrecida por la que pasa el autobús pertenece a una iglesia destruida en los bombardeos de 1943. Nunca se reconstruyó. La torre se dejó tal como quedó, como memorial, con la nave en ruinas abierta al cielo debajo, y hoy un ascensor sube por dentro hasta un mirador. Durante dos años, en la década de 1870, fue el edificio más alto del mundo.
La sala de conciertos del puerto tiene una plaza mirador pública a media altura, y se llega a ella por una escalera mecánica curva de ochenta metros, dispuesta de modo que no se ve el otro extremo desde ninguno de los dos. El acceso a la plaza es gratuito con una entrada horaria que se recoge en la puerta, y es de los mejores sitios de la ciudad para entender el plano por el que llevas dando vueltas.
El piso de arriba está expuesto a lo que haga el tiempo, y el de Hamburgo cambia rápido. En los meses tranquilos los autobuses funcionan con horario y no en continuo. La cancelación es gratuita hasta un día antes.
Ábrela para elegir fecha y calcular el precio.
Qué cubre el precio y qué conviene presupuestar aparte.
El detalle práctico y las respuestas que la gente pide de verdad.
Alrededor de una hora la vuelta completa si te quedas en el autobús, con veintinueve paradas. Bajarse y volver a subir más tarde es justamente el sentido del billete.
No. Los ciudadanos represaron un riachuelo en 1190 para mover un molino de agua, y el embalse se quedó. La ciudad creció alrededor y sigue siendo, técnicamente, una instalación industrial del siglo XII.
Más que Venecia, Ámsterdam y Londres juntas: unos dos mil quinientos, sobre canales, dos ríos, las dársenas del puerto y los desagües del lago.
Fue destruida en los bombardeos de 1943 y nunca se reconstruyó a propósito. La torre queda como memorial con la nave en ruinas abierta al cielo, y hoy un ascensor sube por dentro hasta un mirador.
El acceso a la plaza pública de la sala de conciertos, ochenta metros de largo y curvada de forma que desde ningún extremo se ve el otro. La plaza es gratuita con una entrada horaria que se recoge en la puerta.
No: el billete cubre el autobús. La entrada a lo que decidas visitar se resuelve en esa puerta.
Cuando está abierto, que depende del tiempo. El de Hamburgo cambia rápido, así que merece la pena llevar algo impermeable incluso en una mañana luminosa.