Experiencia seleccionada · Shanghái
Shanghái, China
Un crucero por un río que perdió su propio puerto en favor de una isla artificial a treinta kilómetros mar adentro, que sigue corriendo en ambos sentidos con la marea y que ilumina su perfil con horario fijo.
Board a cruise from the Huangpu river dock and enjoy a one hour tour of the riverside locations.
Start from the Bund's historic buildings and cruise past modern Pudong on the other side.
Board in the morning, afternoon or evening - whichever time is most convenient for you with a fully flexible ticket.
Insider tip: nothing beats a Huangpu River Cruise at night!
Get spectacular views of the city skyline - a colorful sight to see when you board in the evening.
Un río de trabajo visto desde el agua y no desde el paseo
Gabarras, transbordadores y dragas en vez de buques oceánicos
Una corriente que cambia de sentido durante el trayecto
Un alumbrado coordinado con final fijo
Las dos orillas en una sola travesía, cosa que no da ningún mirador
Salidas durante el día y después del anochecer
Un crucero por el Huangpu, el río que separa el frente de piedra de una orilla de las torres de la otra. Hay salidas durante el día y de noche, y son dos viajes distintos.
Shanghái existe porque este río dio al tráfico oceánico una vía hacia el interior, y durante un siglo los muelles junto a los que pasas fueron el borde activo del puerto más concurrido de Asia.
Ese arreglo se ha terminado. El Huangpu es un afluente y es poco profundo, con un calado de un solo dígito en metros y una factura constante de dragado, mientras los portacontenedores han crecido hasta calados que no admite. En vez de ahondar el río, la ciudad construyó un puerto a treinta kilómetros mar adentro, en una isla en aguas abiertas, unido a tierra firme por un puente de más de treinta kilómetros, y lo abrió en 2005.
Hoy Shanghái es el puerto de contenedores más activo del planeta, y casi nada de eso ocurre aquí. Lo que se cruza contigo en el agua es tráfico fluvial: gabarras de arena, barcos de suministro, transbordadores y dragas, trabajando un río que ya no es el motivo de la ciudad pero sigue llevándole el abastecimiento.
A esta altura el Huangpu es un río de marea. El flujo se invierte, así que un barco va empujado en un tramo y frenado en el otro, y las tripulaciones planifican los puntos de viraje en función de eso y no del plano.
Se ve si te fijas en las gabarras amarradas. Hacia dónde apuntan sus proas te dice en qué sentido va el agua, y si vuelves a mirar en el tramo de regreso las encontrarás a menudo mirando al contrario.
El perfil iluminado no es luz incidental de los propios edificios. Es un espectáculo coordinado que se enciende al anochecer y se apaga a una hora fija, y las torres se quedan a oscuras según calendario mientras la ciudad sigue despierta.
Conviene saberlo al elegir salida. Una travesía tardía puede acabar con el espectáculo ya terminado, y la última hora antes de que se apaguen las luces es aquella en la que se hizo cada fotografía que has visto.
Las salidas de día enseñan los edificios y el río de trabajo; las de noche enseñan la luz y poca cosa más. Ninguna es mejor, pero no son intercambiables.
Las cubiertas abiertas están expuestas, y el viento sobre el agua es más frío que la calle en cualquier mes. Una capa más de la que crees necesitar es el consejo habitual aquí, y es correcto.
El embarque es en muelles fijos con control de seguridad, y la cola previa a una salida nocturna dura más que la propia travesía. Las salidas se suspenden con niebla y viento fuerte, cosa que el río tiene en invierno.
Ábrela para elegir fecha y calcular el precio.
Qué cubre el precio y qué conviene presupuestar aparte.
El detalle práctico y las respuestas que la gente pide de verdad.
El río es poco profundo y necesita dragado constante, y los portacontenedores modernos calan más de lo que ofrece, así que se construyó un puerto de aguas profundas mar adentro.
A una isla en aguas abiertas a unos treinta kilómetros, alcanzada por un puente de más de treinta kilómetros, en servicio desde 2005.
Tráfico fluvial y no navegación oceánica: gabarras de arena, barcos de suministro, transbordadores y dragas que abastecen la ciudad.
Sí. El flujo se invierte, así que se navega con el agua en un sentido y contra ella en el otro, y las tripulaciones lo tienen en cuenta.
Fíjate en las gabarras amarradas. Sus proas giran para encarar la corriente y a la vuelta suelen apuntar al lado contrario.
No. Es un espectáculo coordinado con principio y final, y las torres se apagan a una hora fija mientras la ciudad sigue en marcha.
Sí. Una salida tardía puede terminar cuando el espectáculo ya ha acabado, y la hora previa al apagado es la de las fotografías conocidas.
La verdad es que no. De día se ven los edificios y el río de trabajo; de noche, la iluminación y poco más.