Experiencia seleccionada · Da Nang
Da Nang, Vietnam
Un paso que separa dos climas, una ciudadela casi borrada en 1968 y un emperador cuya tumba se ocultó matando a quienes la cavaron.
Walking around the historical Imperial Citadel (Forbidden Purple City) and learning about Vietnamese Royal Culture with the local expert guide (for guided tour).
Tasting the flavours of well known Hue royal cuisine.
Enjoy yourself on the refreshing Dragon Boat trip on the romantic Perfume River, see Hue from the water side.
Visiting the most well-known 7 Floor Thien Mu pagoda and learning about significance of Buddhism in the Vietnamese lifestyle
Seeing the Royal tomb and learning about the architect, history and culture influence of the late King.
Una carretera de montaña que separa dos climas distintos
Una ciudad imperial donde los huecos dicen más que los edificios
Una tumba en la que su dueño vivió años
Un objeto en una pagoda ribereña que cambió la mirada del mundo sobre una guerra
Coche privado y guía durante todo el recorrido
Una jornada larga desde Da Nang o Hoi An hasta Hue y vuelta, cruzando el paso de Hai Van para llegar a la vieja capital imperial: la ciudadela, la tumba de un emperador Nguyen y la pagoda sobre el río de los Perfumes.
Hai Van significa nube del océano, y el nombre es un pronóstico. La cresta se adentra en el mar y frena el monzón del nordeste, así que separa dos climas distintos: Da Nang puede estar seca y luminosa mientras Hue, una hora más allá, lleva días bajo llovizna gris. A muchos viajeros les pilla por sorpresa. Prepárate para el otro lado y no para aquel en el que te levantaste.
Hoy casi todos los vehículos toman el túnel de debajo. Los coches de excursión suben por la carretera vieja porque la vista es el motivo, y por eso un día de nube baja se lleva el momento estelar sin que nada haya salido mal.
Hue fue la sede de los emperadores Nguyen y la ciudadela era una ciudad dentro de otra, con la Ciudad Púrpura Prohibida reservada al soberano y a su casa en el centro. En 1968 se combatió por la ciudad durante semanas y el recinto interior quedó casi borrado: de unos ciento sesenta edificios se salvaron un puñado.
Lo que hoy recorres es, por tanto, en parte superviviente, en parte reconstrucción minuciosa y en parte suelo vacío con los cimientos aún marcados sobre la hierba. Saberlo cambia la visita. Los huecos son lo más elocuente del conjunto.
Las tumbas reales no son solo sepulturas. Los emperadores las levantaron en vida y las usaron: la de Tu Duc es un parque amurallado con lago, teatro y un pabellón donde escribía poesía, y vivió allí años antes de necesitarla.
Su sepultura real nunca se ha encontrado. Lo enterró en un lugar no revelado una cuadrilla de varios cientos de hombres, y todos ellos fueron ejecutados después para que la ubicación siguiera siendo desconocida. Sea lo que sea lo que te enseñen en la tumba que lleva su nombre, el emperador no está allí.
Detrás de la pagoda Thien Mu, bajo un cobertizo, hay un Austin azul pálido. Es el coche que llevó a Thich Quang Duc al cruce de Saigón donde, en 1963, se quemó hasta morir en protesta por el trato a los budistas: la fotografía que dio la vuelta al mundo. El monasterio lo conserva, y por eso una pagoda tranquila a la orilla del río guarda uno de los objetos más difíciles de mirar del país.
Es una jornada larga y buena parte es carretera, así que encaja con quien prefiere ver Hue en condiciones antes que no verla. Cúbrete hombros y rodillas para la pagoda y la tumba. Conviene llevar chubasquero aunque en la costa haga sol, y en los patios de la ciudadela hay poca sombra.
Ábrela para elegir fecha y calcular el precio.
Qué cubre el precio y qué conviene presupuestar aparte.
El detalle práctico y las respuestas que la gente pide de verdad.
Esa cresta fue frontera mucho antes de ser carretera: durante siglos separó Dai Viet de Champa, y la línea climática explica en buena parte por qué servía tan bien de límite.
Por arriba. Hoy casi todo el tráfico usa el túnel, pero se toma la carretera vieja porque la vista es el motivo, lo que también significa que la nube baja puede quitarla.
Menos de lo que casi nadie espera. La Ciudad Púrpura Prohibida interior quedó casi borrada en los combates de 1968 y de unos ciento sesenta edificios sobrevivió un puñado.
Cimientos marcados. Buena parte del recinto interior es hierba con el contorno de salones desaparecidos, junto a una reconstrucción que sigue en marcha.
Porque antes fue residencia. Los emperadores levantaban estos conjuntos en vida: el de Tu Duc tiene lago, teatro y un pabellón donde escribía poesía.
No. Lo enterraron en un lugar no revelado, y los varios cientos de hombres que lo hicieron fueron ejecutados después para que nunca se supiera dónde.
El Austin que llevó a Thich Quang Duc al cruce de Saigón donde se quemó hasta morir en 1963. El monasterio lo conserva desde entonces.
Buena parte, sí. Encaja con quien prefiere ver Hue en condiciones en un día antes que dejarla fuera del viaje.