Experiencia seleccionada · Kuala Lumpur
Kuala Lumpur, Malasia
Dos horas nocturnas bajo un horizonte con una torre construida alrededor de un árbol centenario y el segundo edificio más alto del mundo, con nombre de estadio.
See a number of popular locations in Kuala Lumpur and join this hop-on and hop-off trip of the city!
See the bustling metropolitan city at night and avoid the daytime crowd!
Be transported comfortably on a double-decker bus with an English-speaking tour guide.
You'll truly have a night in Kuala Lumpur you'll never forget when you join this exciting adventure of the city!
Vistas nocturnas del horizonte pensadas para fotografiar
Bajarse y volver a subir en paradas céntricas dentro del horario del servicio
Un circuito compacto que cabe en una noche
Una ruta céntrica con poco tiempo de tránsito
Asientos elevados y ventanales para las vistas de después del anochecer
Un circuito nocturno de dos horas por Kuala Lumpur en autobús turístico con paradas libres, para ver el horizonte iluminado desde el piso superior y bajarse en puntos céntricos para volver a subir en un servicio posterior.
Un recorrido corto y fijo por el centro ya de noche, pensado en torno a cómo se ve la ciudad encendida y no en torno a llevarte a ningún sitio concreto. El piso de arriba y los ventanales son el producto. Un detalle que conviene prever: en un circuito nocturno de dos horas, el último autobús pasa antes de lo que la gente supone, así que comprueba la hora de la última salida antes de bajarte en una parada o tendrás que volver por tu cuenta.
La aguja alta de la colina al oeste del centro es la Torre KL, y está donde está por un árbol. Cuando se despejó el solar en los años noventa, había en medio un jelutong maduro al que se calculaban más de cien años. En vez de talarlo, los promotores desviaron el vial de acceso, encerraron el tronco en una estructura de contención y levantaron la torre a su alrededor. El árbol sigue ahí, al pie de un mástil de comunicaciones de 421 metros.
La torre enorme que hoy domina cualquier vista es Merdeka 118 y, con 679 metros, es el segundo edificio más alto del mundo. Su nombre y su emplazamiento son la clave: se levanta justo al lado del Stadium Merdeka, el recinto donde se declaró la independencia en 1957 y donde la multitud gritó siete veces la palabra merdeka, libertad. Un estadio para unos pocos miles de personas queda hoy a los pies de la torre construida para conmemorarlo.
El edificio iluminado con cúpulas de cobre y torre del reloj es el Sultan Abdul Samad, terminado en 1897 para la administración colonial en un estilo neomorisco que se inventó, más o menos, para la Malaya británica. Da a una explanada verde que fue el campo de críquet del club colonial, y el mástil que hay en ella figura entre los más altos del mundo: se alzó donde se arrió la bandera británica en 1957.
Fotografiar de noche desde un autobús en marcha y a través del cristal es difícil; si la ruta tiene piso superior descubierto, ese asiento vale la pena. Todo aquello en lo que entres después de bajarte tiene su propia entrada, y la comida y la bebida corren de tu cuenta. A primera hora de la noche llueve a menudo, y el piso de arriba se vacía en cuanto empieza.
Ábrela para elegir fecha y calcular el precio.
Qué cubre el precio y qué conviene presupuestar aparte.
El detalle práctico y las respuestas que la gente pide de verdad.
Sí, pero vigila el horario. En un circuito nocturno de dos horas el último servicio pasa antes de lo que casi todo el mundo supone, así que confirma la última salida antes de dejar el autobús.
Por un árbol. En el solar había un jelutong al que se calculaban más de cien años, así que se desvió el vial de acceso y se encerró el tronco en una estructura de contención en vez de talarlo.
Merdeka 118, con 679 metros el segundo edificio más alto del mundo. Se alza junto al Stadium Merdeka, donde se declaró la independencia en 1957.
Merdeka significa libertad. Fue la palabra que la multitud gritó siete veces en el estadio de al lado el día de la proclamación de la independencia.
La antigua secretaría colonial, terminada en 1897 y hoy iluminada de noche. Su reloj lleva dando la hora sobre la plaza desde antes del cambio de bandera y todo lo que vino después.
Es un circuito céntrico y breve a propósito: dos horas de horizonte iluminado, no una visita exhaustiva. Encaja en una noche en vez de ocuparla entera.
No. Todo aquello en lo que entres tras bajarte se paga por separado, igual que la comida y las bebidas.
Las lluvias de primera hora de la noche son frecuentes y el piso superior descubierto se vacía deprisa. Lleva un chubasquero ligero si quieres conservar los mejores asientos.