Experiencia seleccionada · Kioto
Kioto, Japón
Una torre de ciento treinta y un metros fue legal en una ciudad con límite de altura porque se clasificó como estructura de cubierta, y se sostiene sin armazón interior: la carga la lleva su propia piel de acero.
Get panoramic views across Kyoto atop the lighthouse shaped Kyoto Tower.
Make use of the free telescopes on the 5th floor of the observation deck even at night!
Visit at sunset for the best changes to see a spectacular view.
El único punto alto de una ciudad deliberadamente baja
Un edificio que existe por una definición y no por una excepción
Ingeniería que transmite el peso por su superficie y no por un armazón
La cuenca y su cerco de montañas abarcados de una sola vuelta
Óptica disponible en la plataforma sin trámite adicional
Apertura vespertina, que casi ningún mirador de la ciudad ofrece
Entrada al mirador de la Torre de Kioto, justo enfrente de la estación central e imposible de pasar por alto al llegar. La plataforma está a cien metros, la aguja a ciento treinta y uno, y el conjunto lleva alrededor de una hora contando la espera del ascensor. Es la primera parada más útil de la ciudad y, con diferencia, el edificio más discutido de todos.
Esa fue la intención declarada. El fuste blanco con su anillo rojo debía leerse como un faro alzado sobre Kioto en lugar del agua; los autores describieron además el perfil como una vela japonesa, y las dos lecturas siguen circulando cuando la gente habla de ella. Lo que nadie discute es que no se parece a nada más de aquí, que era precisamente el propósito en 1964.
Kioto limita la altura de la edificación para proteger su perfil urbano, y una torre de ciento treinta metros claramente no cumple. El arquitecto, Mamoru Yamada, lo resolvió no proyectando un edificio: la torre se clasificó como estructura sobre la cubierta del bloque que tiene debajo, en la misma categoría que un depósito de agua o una antena. Con ese encaje se aprobó y se construyó.
La ciudad no lo encajó en silencio. La torre se levantó en 1963 y 1964 sobre el solar de la antigua oficina central de correos, con la mira puesta en terminarla el año de los Juegos de Tokio, y la objeción de entonces —que una aguja moderna no pintaba nada en la antigua capital— nunca se ha apagado del todo. Sesenta años después es a la vez aquello de lo que los vecinos se quejan y aquello con lo que dan indicaciones.
La ingeniería es la parte que casi nadie conoce. Dentro del fuste blanco no hay celosía de acero. La estructura es una pila de anillos ligeros de acero revestidos de chapa, que transmite la carga por su propia piel y no por un armazón interior: más cerca en principio del casco de un barco que de una torre convencional. La superficie exterior lisa no es un forro sobre la estructura. Es la estructura.
Toda la cuenca de una vez, cercada por montañas en tres lados, con los barrios de templos legibles como manchas verdes dentro de la retícula. Telescopios de uso libre, un recorrido interior completo y, en días claros, vista hasta Osaka. Suba al atardecer si puede: la plataforma sigue abierta al caer la tarde y las montañas retienen la luz cuando las calles ya la han perdido.
Ábrela para elegir fecha y calcular el precio.
Qué cubre el precio y qué conviene presupuestar aparte.
El detalle práctico y las respuestas que la gente pide de verdad.
A cien metros, con la aguja alcanzando los ciento treinta y uno.
Alrededor de sesenta minutos desde que se llega hasta que se sale, cola del ascensor incluida.
Se clasificó no como edificio, sino como estructura levantada sobre la cubierta del bloque inferior.
El arquitecto Mamoru Yamada, junto con el ingeniero de estructuras Makoto Tanahashi.
Entre 1963 y 1964, en el solar de la antigua oficina central de correos.
Un faro sobre la ciudad, en lugar del mar, aunque el perfil también se describe como una vela.
Mediante anillos de acero apilados y revestidos de chapa, con la piel exterior soportando la carga en vez de un armazón interior.
Hacia el atardecer, cuando la plataforma sigue abierta y las colas del entorno retienen la luz más tiempo.