Experiencia seleccionada · Macao
Macao, Macao
Una iglesia reducida a su fachada, tallada por exiliados japoneses con un dragón y un esqueleto, y un templo cuyo nombre los portugueses confundieron con el del lugar.
Guia Lighthouse-Situated on the peak of Guia Hill – the highest point of Macao Peninsular, Guia Fortress, Chapel and Lighthouse offers some stunning views of the cityscape.
Mandarin's House-It has high cultural humanistic values as you can see the a fusion of east and west on architectural design.
Core of "Historic Centre of Macau" - Ruins of St. Paul's and Mount Fortress
Wynn Palace-Enjoy the skycab ride and appreciate the large-scale floral sculptures
Let's touch the nature and visit the most famous, "Giant Panda" and multiple animal species ranging from gorillas, flamingos and monkeys.
Guía y vehículo usados solo por tu grupo
El nivel panorámico de 223 metros con su tramo de suelo de cristal
Las calles declaradas por la UNESCO entre la plaza del Senado y San Pablo
Un templo en activo anterior a la llegada portuguesa
Indicaciones sobre dónde comer, en vez de una degustación cerrada
Un tour privado de cuatro horas por Macao con guía y vehículo: el nivel panorámico de la Torre de Macao, el Centro Histórico en torno a la plaza del Senado y las Ruinas de San Pablo, el templo de A-Ma junto al puerto interior y consejos sobre qué comer mientras estés aquí.
Se conduce entre paradas y se camina en cada una, lo que hace el día llevadero: los sitios están repartidos entre una península y una isla, y a pie se irían las cuatro horas. Cuenta con adoquines, algunas cuestas y bastantes escalones en San Pablo.
Las Ruinas de San Pablo son la fachada de la iglesia de la Madre de Dios, terminada en 1640 y de las mayores de Asia en su momento. En 1835, ya usada como cuartel, ardió durante un tifón y quedó reducida a nada. El muro delantero siguió en pie, y Macao lleva desde entonces sosteniéndolo. Detrás hay una escalinata que hoy sube hacia el cielo abierto.
La cantería la labraron en buena parte cristianos japoneses huidos de la persecución en su tierra, y sus manos se notan. Entre santos y ángeles encontrarás crisantemos, un navío del tipo carraca portuguesa, una mujer pisando un dragón de siete cabezas rotulado en caracteres chinos y un esqueleto junto a una inscripción que advierte de que quien recuerde la muerte no pecará. No hay otra fachada igual en ninguna parte.
El templo de A-Ma ya estaba en pie cuando llegaron los portugueses: se levantó hacia 1488 para la diosa del mar que protege a los pescadores. Se cuenta que los recién llegados preguntaron dónde habían desembarcado, les dijeron el nombre de la bahía del templo —A-Ma-Gau— y ellos lo anotaron como Macao. El templo sigue activo, con espirales de incienso colgadas del techo que arden durante días.
El pavimento blanco y negro de la plaza del Senado es calçada portuguesa, colocada a mano en dibujo de olas con caliza y basalto. Es el mismo oficio que pavimenta Lisboa, ejecutado aquí por artesanos traídos para ello. También resbala con la lluvia, cosa que no cuentan las postales.
La Torre de Macao alcanza 338 metros, con el nivel panorámico a 223. Parte del suelo de allí es de cristal. Su borde exterior alberga el salto de puenting comercial más alto del mundo desde un edificio, así que cada cierto rato alguien cae junto a las ventanas, y los de dentro siempre se enteran.
A la cocina macaense se la llama a menudo la fusión más antigua: técnica portuguesa con productos chinos y especias de Goa, Malaca y África, cuatro siglos antes de que nadie usara la palabra fusión. El pastel de nata al que te dirigirán es mucho más joven: se ideó aquí en 1989 por un farmacéutico británico que había probado el original lisboeta y se puso a reconstruirlo por su cuenta.
Lleva calzado con agarre para los adoquines. Cuatro horas se van deprisa entre una península y una isla, así que di al principio si quieres más rato dentro de la torre y el guía cargará la ruta hacia allí.
Ábrela para elegir fecha y calcular el precio.
Qué cubre el precio y qué conviene presupuestar aparte.
El detalle práctico y las respuestas que la gente pide de verdad.
Un incendio durante un tifón en 1835 acabó con el resto, cuando el edificio servía de cuartel. La fachada sobrevivió y se ha mantenido en pie desde entonces; la escalinata de detrás ya no lleva a ninguna parte.
En gran medida cristianos japoneses huidos de la persecución en su tierra. Su trabajo se ve en los crisantemos, las inscripciones chinas y el dragón pisado, junto a la iconografía católica al uso.
Con toda probabilidad de A-Ma-Gau, la bahía de A-Ma, por el templo que ya estaba aquí antes que los portugueses. Preguntaron dónde se hallaban, oyeron el nombre del templo y se quedaron con él.
Calçada portuguesa: caliza y basalto colocados a mano en dibujo de olas, el mismo oficio que se usa en Lisboa. Sale preciosa en las fotos y resbala con la lluvia.
No. El tour cubre el guía, el vehículo y los trayectos; el acceso al nivel panorámico de 223 metros y lo que consumas allí se gestionan aparte.
Cocina macaense, que casó técnica portuguesa con producto chino y especia india y africana hace siglos, y el pastel de nata local, que en cambio solo existe desde 1989.
Lo justo. El vehículo cubre la distancia entre sitios; el paseo se concentra en el Centro Histórico, con adoquines, cuestas y una escalinata larga.