Experiencia seleccionada · Kuala Lumpur
Kuala Lumpur, Malasia
Una capital levantada de la nada sobre antiguas plantaciones, navegando por un lago que en realidad es infraestructura contra crecidas, depurado por humedales artificiales.
Arrive Cruise Tasik Putrajaya and hop on the boat, see the calm side of Kuala Lumpur, take full glance of the beautiful Putrajaya Lake.
Enjoy the magnificent view of the iconic pink Putra Mosque, Seri Wawasan Bridge and Perdana Putra.
Relax by exploring the stunning Putrajaya landmarks and Malaysia's unique architecture.
The half day cruise sightseeing tour will provide a pleasant contrast to the bustle of Kuala Lumpur's city center.
La mezquita y el despacho del primer ministro vistos desde el agua
Puentes que son cada uno una pieza de diseño distinta
Un guía que explica qué hace realmente cada edificio de gobierno
Plazas amplias y sin gentío que fotografían limpio
Una ida y vuelta que cabe holgadamente en media jornada
Una excursión de cuatro horas desde Kuala Lumpur a Putrajaya, la capital administrativa construida a propósito de Malasia, con un paseo en barco por el lago, vistas cercanas de la mezquita y del despacho del primer ministro, y paradas de foto en los puentes.
Todo lo que cruzas está construido. Putrajaya se trazó a partir de 1995 sobre antiguas plantaciones, y el agua de su centro es un valle fluvial embalsado: unas seiscientas hectáreas de lago artificial, llenadas a propósito como parte del plan urbano. Tampoco es decoración: el lago regula las crecidas, modera la temperatura de una ciudad levantada sobre terreno desbrozado y cose la traza entera. Navegas sobre infraestructura.
Por encima del lago se extiende uno de los mayores sistemas de humedales de agua dulce construidos del trópico: decenas de celdas plantadas con cañas y juncos por las que se hace pasar cada arroyo que alimenta el lago. Las plantas retiran nutrientes y sedimentos de la escorrentía antes de que llegue, y por eso el agua sobre la que navegas está lo bastante limpia como para merecer un paseo. Es el principio de una depuradora aplicado a escala de paisaje, y se construyó antes que la ciudad a la que sirve.
Los puentes son deliberadamente distintos entre sí: cada uno se encargó como una pieza de arquitectura propia y no como un modelo repetido, y por eso una vuelta al lago te enseña media docena de estructuras diferentes. La mezquita de la orilla está revestida de granito rosado, y buena parte del barrio gubernamental se orienta al agua y no a la calzada. La ciudad se planificó sabiendo que se la miraría desde un barco.
Putrajaya puede resultar extrañamente vacía, sobre todo en fin de semana. No es decadencia: es una ciudad de gobierno, de bulevares anchos y ministerios, hecha para una población laboral que se va a casa. Cuenta con escala monumental y poca gente, lo que da fotos despejadas y un ambiente algo irreal comparado con la densidad de Kuala Lumpur, a una hora por detrás.
La mezquita exige hombros y rodillas cubiertos y presta túnicas en la entrada a quien las necesite; cierra al visitante durante los rezos. En las plazas hay muy poca sombra y el lago refleja con fuerza, así que lleva protección solar y agua. Las comidas no están incluidas, y el centro administrativo tiene menos sitios informales para comer de los que cabría esperar en una ciudad de ese tamaño.
Ábrela para elegir fecha y calcular el precio.
Qué cubre el precio y qué conviene presupuestar aparte.
El detalle práctico y las respuestas que la gente pide de verdad.
No. Es un valle fluvial embalsado de unas seiscientas hectáreas, llenado a propósito como parte del plan urbano, y además regula las crecidas y modera la temperatura local.
Porque cada arroyo que lo alimenta pasa antes por humedales construidos aguas arriba: decenas de celdas plantadas con cañas que retiran nutrientes y sedimentos de la escorrentía.
Se trazó a partir de 1995 sobre antiguas plantaciones, como capital administrativa construida a propósito para descargar Kuala Lumpur.
Porque cada uno se encargó como obra de arquitectura propia y no como un modelo estándar repetido, así que una vuelta al lago muestra varias estructuras muy diferentes.
Es una ciudad de gobierno hecha para una población laboral que se va a casa por la tarde. La calma es consecuencia del plan y no de una decadencia, y deja fotos despejadas.
Se admiten visitantes fuera de las horas de rezo, con hombros y rodillas cubiertos. En la entrada prestan túnicas a quien las necesite.
No. Ten en cuenta que el centro administrativo tiene menos sitios informales para comer de lo que su tamaño sugiere, así que planifícalo.
Unos cuarenta minutos por sentido desde Kuala Lumpur con las carreteras despejadas, y por eso toda la salida cabe en cuatro horas.