Experiencia seleccionada · Roma
Roma, Italia
Miguel Ángel creía que el techo era una pérdida de tiempo y escribió un poema diciéndolo: barba hacia arriba, pintura en la cara, la espalda doblada como un arco.
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Take plenty of memorable photographs in one of Rome's most picturesque locations, the Sistine Chapel
Learn the history of the influential of the Last judgment and the chapel's celling with a English-speaking expert
Un techo pintado por alguien que quería estar en otra parte
Una queja en verso escrita en plena obra
Colores recuperados de cuatro siglos de humo
Un recorrido elegido por lo que importa y no por lo que cabe
Un grupo lo bastante pequeño para oír al guía
La basílica como espacio final
Una visita a pie en grupo reducido por Roma que cubre los Museos Vaticanos, la Capilla Sixtina y la basílica de San Pedro en unas dos horas, con guía de habla inglesa y opción de entrada anticipada.
Miguel Ángel se consideraba escultor. No principalmente escultor: escultor, por oposición a pintor, y era tajante con la distinción. Firmaba así incluso mientras trabajaba en este techo.
El encargo se lo impuso un papa que no aceptaba una negativa, y le dedicó cuatro años desde 1508, en buena parte de pie sobre un andamio de su propio diseño, tras rechazar el que le ofrecieron.
Lo que hace que esto sea más que una anécdota es que escribió sobre la experiencia mientras estaba en plena faena, en verso, a un amigo, y el poema es una queja. Describe su barba apuntando al techo, la pintura goteándole en la cara, la columna comprimida y el cuerpo doblado en curva como un arco tensado. Termina diciendo que está en el sitio equivocado y que nunca fue pintor.
Mira hacia arriba sabiendo eso. El techo más admirado del arte occidental lo produjo un hombre que creía estar perdiendo el tiempo y lo dejó por escrito.
Durante siglos se entendió que Miguel Ángel era un colorista sombrío, que trabajaba en tierras apagadas y en sombra. La historia del arte se escribió sobre esa base.
Luego, entre 1980 y 1994, se limpiaron el techo y el muro del fondo. Lo que salió fue hollín de vela acumulado y barnices y colas aplicados después por restauradores. Lo que apareció debajo era asombroso: rosas intensos, verdes ácidos, naranjas vivos, una paleta mucho más cercana a la de sus contemporáneos de lo que nadie había creído.
La limpieza se discutió con ferocidad, y algunos estudiosos sostienen que con la suciedad se perdió una última capa de sombreado del propio artista. En cualquier caso, el techo que miras hoy es un objeto bastante distinto del que estudió cualquier historiador del arte anterior a 1990.
Dos horas para tres espacios enormes implican selección, no cobertura. Es un recorrido por lo destacado, y un guía que elige qué saltarse está haciendo bien su trabajo.
La Capilla Sixtina es un lugar de culto: se pide silencio y no se permite fotografiar dentro, aunque el resto del recorrido es más relajado.
Hombros y rodillas deben ir cubiertos para la basílica, y se hace cumplir en la puerta haga el tiempo que haga. Llevar algo con que taparse en verano ahorra una discusión.
El control de seguridad se aplica a todo el que entra, y es independiente de cualquier ventaja de cola que traiga tu reserva.
Ábrela para elegir fecha y calcular el precio.
Qué cubre el precio y qué conviene presupuestar aparte.
El detalle práctico y las respuestas que la gente pide de verdad.
No. Se tenía por escultor y no por pintor, y marcaba la distinción con intención, incluso mientras trabajaba en él.
Escribió un poema a un amigo durante la obra, y es una queja directa sobre la miseria física del trabajo.
Su barba apuntando al techo, la pintura cayéndole en la cara, la columna comprimida y el cuerpo curvado como un arco tensado.
No, estuvo en buena parte de pie, sobre un andamio que diseñó él tras rechazar el que le habían ofrecido.
No cambiaron. Una limpieza entre 1980 y 1994 retiró siglos de hollín de vela y barniz posterior, dejando a la vista lo que había debajo.
Una paleta mucho más viva de lo esperado: rosas intensos, verdes ácidos y naranjas, más cerca de sus contemporáneos que de su fama.
No de forma unánime. Algunos estudiosos sostienen que con la suciedad se perdió una última capa de sombreado del artista.
Con hombros y rodillas cubiertos para la basílica. Se hace cumplir en la puerta haga el tiempo que haga fuera.