Experiencia seleccionada · Bangkok
Bangkok, Tailandia
Un templo revestido con la porcelana rota que llegó como lastre de barco, visto desde el agua de noche, entre gabarras cargadas hasta el borde.
Royal Princess Cruise's professional team will make sure that you'll have an incredible time.
Enjoy a relaxing journey across the Chao Phraya River and savor a breathtaking view of the city's skyline.
Share a memorable night with your loved ones in Bangkok and board the luxurious Royal Princess Cruise.
Make the most out of your trip to Bangkok with The Trip Club today!
Be treated to a sumptuous buffet featuring a spread of international and local dishes for a truly special night
Monumentos ribereños iluminados pasando por las dos orillas
Una cena servida por platos en tu propia mesa
Un río de trabajo de noche, y no solo un horizonte iluminado
Mesas asignadas de antemano en vez de una carrera por sentarse
Cuatro horas sin prisa, con sitio para moverse por el barco
Un crucero nocturno de cuatro horas por el Chao Phraya a bordo del Royal Princess, con cena emplatada servida en tu mesa, música en directo y los templos y el palacio iluminados pasando por las dos orillas.
Fíjate bien en la aguja alta de la orilla oeste al pasar. Su superficie no es piedra tallada ni azulejo: son miles de fragmentos de porcelana china incrustados en mortero. Buena parte de esa porcelana llegó a Siam como lastre en los juncos comerciales, metida para estabilizar barcos vacíos, y al desembarcar apenas valía nada. Alguien miró un montón de lastre roto y vio la forma de hacer brillar un templo. Todo el prang está revestido con el embalaje desechado del comercio con China.
Ese templo lleva el nombre de Aruna, el dios del alba, y así aparece en todas las guías; sin embargo, la imagen que casi todo el mundo se lleva a casa es esta: iluminado, desde el agua, de noche. Se concibió para verse desde el río y no para llegar a él por carretera, así que el barco es el ángulo correcto aunque la hora no lo sea.
Entre los barcos turísticos pasarás junto a gabarras largas y bajas remolcadas, a menudo tres o cuatro encadenadas, cargadas de arroz, arena o cemento hasta el punto de que el agua queda a un palmo del borde de cubierta. Muchas son también viviendas: una familia vive a popa, y verás ropa tendida sobre la bodega y un perro dormido en la escotilla. Son la razón de que este río siga siendo una vía de trabajo y no un decorado.
El salón tiene aire acondicionado, es más tranquilo y va mejor para comer; la cubierta abierta es calurosa, ventosa, más ruidosa y mucho mejor para fotografiar. Como el barco da la vuelta, ningún costado es el equivocado, pero una mesa junto a la ventana no es lo mismo que una mesa en cubierta. Si te importa, dilo al reservar y no en la pasarela.
La cena va emplatada y servida en tu mesa, y el menú lo fija el operador para esa noche en vez de elegirse sobre la marcha. Las bebidas que excedan lo indicado en tu reserva se piden a bordo. La vestimenta es elegante informal: no hace falta etiqueta, pero en la cubierta abierta corre el aire en cuanto el barco navega, así que lleva una prenda ligera.
Ábrela para elegir fecha y calcular el precio.
Qué cubre el precio y qué conviene presupuestar aparte.
El detalle práctico y las respuestas que la gente pide de verdad.
De porcelana china rota incrustada en mortero: miles de fragmentos. Buena parte llegó como lastre en juncos comerciales, cargada para estabilizar barcos vacíos y casi sin valor al desembarcar.
Lleva el nombre de Aruna, dios del alba, pero se construyó para verse desde el río y no para llegar por carretera. El barco es el ángulo correcto aunque la hora no lo sea.
Barcos de carga en activo con arroz, arena o cemento, cargados hasta que el agua queda justo bajo el borde de cubierta. Muchos son además viviendas, con una familia a popa y ropa tendida sobre la bodega.
El salón tiene aire acondicionado y va mejor para comer; la cubierta es ventosa, más ruidosa y mucho mejor para fotos. Ningún costado sale perdiendo, porque el barco da la vuelta.
Las peticiones se anotan al reservar, según disponibilidad. Decidirlo en la pasarela es tarde.
No. Te lo traen a la mesa, plato por plato, con la carta decidida de antemano para esa salida.
Solo lo que indique tu reserva. Cualquier cosa más allá se pide a bordo.
Basta con elegante informal. Lleva una prenda ligera si quieres estar en cubierta: corre el aire en cuanto el barco navega.