Experiencia seleccionada · Colombo
Colombo, Sri Lanka
La tortuga verde debe el nombre a su grasa, el pico de la carey es una herramienta para esponjas y la temperatura de la arena decide el sexo de las crías.
Swim with sea turtles when you join this snorkeling activity in Mirissa
See sea turtles in the wild and have them glide and play alongside you while you swim
Bring your own action camera and take pictures of these adorable sea creatures
Make this snorkeling activity the highlight of your trip to Sri Lanka
Dos especies alimentándose en el mismo fondo somero, a minutos del puerto
Aguas tranquilas y protegidas, elegidas según las condiciones del día
Máscaras, tubos y chalecos facilitados en la mayoría de las salidas
Charla de seguridad y acompañamiento de un instructor de habla inglesa
Grupos de tamaño reducido o medio, lo que mantiene tranquilos a los animales
Dos horas de esnórquel frente a Mirissa, en arrecife resguardado donde tortugas verdes y carey se alimentan muy cerca de la costa. Se facilitan máscaras, tubos y chalecos, hay una charla de seguridad antes de que nadie entre al agua, y el traslado en barco desde el puerto es corto.
Te reúnes en Mirissa, te ajustan el equipo y recibes la charla; después salís hacia el tramo protegido que funcione esa mañana. Un instructor permanece con el grupo dentro del agua. Los grupos se mantienen lo bastante pequeños como para que las tortugas sigan a lo suyo en vez de marcharse.
La tortuga verde es la única tortuga marina que de adulta se vuelve mayormente herbívora, pastando praderas marinas y algas en aguas someras. Esa dieta explica que se quede cerca de la orilla, y de ahí viene también su nombre: no del caparazón, que es pardo, sino de la grasa de debajo, que la hierba marina vuelve verde. Al pastar mantiene las praderas cortas y sanas, igual que las ovejas mantienen rasa una ladera.
La otra especie de aquí es más pequeña, con un pico estrecho y ganchudo evolucionado para una sola tarea: meterse en las grietas del arrecife y sacar esponjas que casi nada más come. Su caparazón es el material que durante siglos se comerció como carey, razón por la que la especie está hoy en peligro crítico y por la que el caparazón está protegido del comercio desde los años setenta.
Las tortugas marinas no tienen cromosomas sexuales. Lo decide la temperatura de la arena alrededor de los huevos durante la incubación, con un umbral en torno a los veintinueve grados: los nidos más frescos dan machos y los más cálidos, hembras. Un par de grados de diferencia en una playa puede inclinar toda una temporada hacia un lado, y por eso hoy se vigila de cerca la temperatura de las playas de anidación.
Mantente horizontal y quieto, guarda un par de metros y deja que el animal decida la distancia. No las toques, no te subas encima y no las alimentes: darles de comer a mano enseña a las tortugas silvestres a acercarse a los barcos, que es como acaban heridas. Una tortuga cómoda seguirá pastando con gente flotando encima, y en eso consiste exactamente la experiencia.
Todas están protegidas aquí desde 1972. La costa sur de la isla es uno de los pocos sitios donde puedes esperar razonablemente ver dos especies en un mismo baño corto, sobre arrecife al que llegas en minutos y no tras una hora de navegación.
Llegar a Mirissa corre de tu cuenta; la reserva empieza en el puerto. El sol sobre el agua es severo, así que una camiseta de licra funciona mejor que la crema sobre un arrecife. La cancelación es gratuita hasta setenta y dos horas antes.
Ábrela para elegir fecha y calcular el precio.
Qué cubre el precio y qué conviene presupuestar aparte.
El detalle práctico y las respuestas que la gente pide de verdad.
Máscara, tubo y chaleco salvavidas, la charla de seguridad, un instructor en el agua con el grupo, el traslado corto en barco desde el puerto y agua embotellada.
Porque la grasa bajo el caparazón es verde, teñida por una dieta de pasto marino y algas. Es la única tortuga marina mayormente herbívora de adulta, y por eso se queda cerca de la costa.
Es más pequeña, con un pico estrecho y ganchudo hecho para sacar esponjas de las grietas del arrecife. Su caparazón se comerció durante siglos como carey, de ahí que hoy esté en peligro crítico.
Por la temperatura de la arena durante la incubación y no por cromosomas, con un umbral cercano a los veintinueve grados. Los nidos más frescos dan machos y los más cálidos hembras, así que un par de grados inclinan una temporada entera.
No. Mantén un par de metros, quédate horizontal y deja que el animal elija la distancia. Alimentarlas a mano enseña a las tortugas silvestres a acercarse a los barcos, que es como se hieren.
Este tramo de costa es de los pocos donde dos especies se alimentan en arrecife alcanzable en minutos desde el puerto, y los grupos pequeños hacen que los animales sigan pastando en vez de irse.
Sí: la reserva empieza en el puerto, y los traslados desde Colombo u otro sitio van aparte.