Experiencia seleccionada · Roma
Roma, Italia
Nueve metros abajo: una casa romana, el depósito del único acueducto que nunca dejó de correr y un retrato del hijo de Cleopatra en una vitrina de sótano.
Admire the archaeological site while listening to the audio guide, who will reveal all the mysterious and tales
Make your way 9 Meters down the earth to explore the area underneath the Trevi Fountain
The Trevi Fountain is a magnificent sight to behold, but there are equality majestic wonders right below it
Un descenso de unos nueve metros bajo las calles junto a la fuente
Salas y suelos en pie de una casa de época imperial
El depósito de reparto del acueducto que todavía alimenta la fuente
Hallazgos del yacimiento, entre ellos una cabeza de retrato de Alejandro Helios
Un vídeo de veinticinco minutos y después un recorrido guiado por la excavación
Nueve metros bajo las calles de detrás de la Fontana di Trevi hay una casa romana, un tramo de bloque de viviendas antiguo y el depósito que repartía el agua de la ciudad. Se descubrió por casualidad en 1999, durante la reforma de un cine en ruinas, y es uno de los pocos sitios de Roma donde puedes meterte dentro de la maquinaria que todavía abastece la fuente de arriba.
Se entra por una calle lateral tranquila a unos pasos de la fuente y se baja a la excavación. Un vídeo de veinticinco minutos explica qué se encontró y cómo; después recorres el yacimiento con un guía entre muros, suelos y canales de agua, y terminas en la pequeña exposición de objetos sacados de las salas. El comentario también corre por tu propio móvil mediante una guía digital. La mayoría de la gente pasa aquí alrededor de una hora.
No la fuente: el suministro. El acueducto que la alimenta se terminó en el año 19 a. C. para servir a las termas de Agripa, y es el único de los acueductos antiguos de Roma que nunca ha dejado de funcionar. Cada litro que cae sobre las rocas de arriba ha recorrido unos veinte kilómetros bajo tierra por un canal abierto en tiempos de Augusto. Abajo estás junto al depósito de reparto que dividía ese caudal entre termas, fuentes y casas particulares.
El nombre viene de una historia que recoge Frontino, comisario de aguas de Roma: unos soldados que buscaban un manantial fueron llevados hasta él por una muchacha. Agripa tomó el nombre para el acueducto, la fuente de arriba lo heredó y un relieve de la escena está en su fachada.
Esa es la lección real del descenso. La ciudad lleva dos milenios construyendo sobre sus propios escombros, y el nivel que pisas hoy en la calle queda muy por encima del que usaban los romanos. Cada escalera que baja a un sitio como este es un paseo hacia atrás por esa acumulación.
Entre los hallazgos hay una cabeza de retrato en mármol identificada como Alejandro Helios, hijo de Cleopatra y Marco Antonio, llevado a Roma de niño tras la derrota de sus padres y exhibido en un triunfo. Se conservan poquísimas imágenes suyas en el mundo. Está en una vitrina, en un sótano, detrás de una fuente, lo que resulta un destino bastante romano.
La costumbre de lanzar una por encima del hombro es moderna, pero el dinero es real y va a algún sitio útil: la fuente se recoge cada noche y lo recaudado financia una organización benéfica que gestiona un supermercado para familias necesitadas de la ciudad.
Lleva auriculares para la guía digital y cuenta con un interior fresco y húmedo incluso en agosto: el agua que atraviesa el yacimiento lo mantiene así todo el año. Se accede por escaleras. La cancelación es gratuita hasta un día antes.
Ábrela para elegir fecha y calcular el precio.
Qué cubre el precio y qué conviene presupuestar aparte.
El detalle práctico y las respuestas que la gente pide de verdad.
Una casa romana con suelos y muros en pie, parte de un bloque de viviendas antiguo, canales de agua y el depósito que repartía el suministro del acueducto. Una pequeña exposición reúne objetos sacados de las salas.
Por casualidad, en 1999, durante la reforma de un cine en ruinas que ocupaba el solar. La excavación duró dos años antes de que el sitio abriera a las visitas.
El acueducto que alimenta la fuente pasa por este yacimiento. Terminado en el año 19 a. C. para las termas de Agripa, es el único acueducto romano antiguo que nunca ha dejado de funcionar, y abajo estás junto al depósito que dividía su caudal.
Por una historia que recoge el comisario de aguas de Roma: unos soldados que buscaban un manantial fueron conducidos hasta él por una muchacha. La fuente de arriba heredó el nombre, y un relieve de la escena está en su fachada.
Porque Roma lleva dos mil años construyendo sobre sus propios restos. El nivel de calle actual queda muy por encima del romano, y bajar a un sitio así es recorrer hacia atrás esa acumulación.
Un retrato identificado como Alejandro Helios, hijo de Cleopatra y Marco Antonio, llevado a Roma de niño tras la derrota de sus padres. Se conservan poquísimas imágenes suyas en todo el mundo.
Alrededor de una hora, incluidos el vídeo de veinticinco minutos y el recorrido por la excavación con un guía.